· Home
· Derechos Animales
· 10 Razones
· No seas cómplice
· Animales por abrigo
· Videos
· Actividades
· Merchandising
· Cómo ayudar / Contacto
· Links
Campañas CDA:

Cría en granjas

Cada año, más de 60 millones de animales son torturados para satisfacer la vanidad humana y los caprichos de la moda. En las granjas de cría intensiva - infernales campos de concentración animal [no humanos]- visones, chinchillas, zorros y otros animales de hermosos pelajes, sufren una miserable y cruel existencia hacinados en pequeñas jaulas, negándoseles siquiera el poder apoyarse sobre una base firme, pues hasta el suelo es de malla (de alambre), con lo que sus patas están permanentemente inflamadas. Miles de ellos son destinados y casi fabricados para la producción de pieles, viviendo en minúsculas jaulas, bajo las cuales se amontonan sus excrementos empapados de orina, insoportables olores para estos seres que tienen un olfato muchas veces mas desarrollado que el nuestro. Criaturas como el visón, cuyo hábitat son las orillas de los ríos, nunca podrán zambullirse en la limpia corriente de un arroyo. Condenados desde que nacen en una cárcel de alambre de apenas medio metro, que generalmente comparten con algunos congéneres. El continuo hacinamiento que sufren estos animales desencadena en ellos conductas estereotipadas, depresión, saltos incesantes en busca de la libertad y graves trastornos de conducta como agresividad y canibalismo.

Antes de ser convertidos en abrigos de piel, estos animales deben padecer horribles, por ejemplo:

  • Con monóxido de carbono, o sea por asfixia o gaseado, lo que supone una muerte muy lenta y muy estresante para el animal.
  • Electrocución, les ponen un electrodo en la boca y otro en el ano y activan una descarga eléctrica.
  • Inyección de sustancias tóxicas.
  • Rompiéndoles el cuello.
  • Despellejados vivos.

El objetivo final es matarlo de manera que no se estropee la piel.

No obstante, no deja de haber casos igual de llamativos por su crueldad. Por ejemplo, en el caso del astrakán (ovejas de Afganistán) los abrigos se fabrican con la piel de las crías de sólo dos días. Para fabricar un abrigo de astrakán se necesitan 35 ejemplares, con lo que en un año la industria peletera sacrifica más de 30 millones de corderos.

Volviendo a lo anterior, los animales de granjas peleteras no viven de la mejor manera. No obstante, el representante peletero A. Arnal asegura que "a los animales para peletería criados en las granjas los cuidan, les dan de comer y los tienen en condiciones óptimas. Luego es como cualquier otro animal, los matan; tienen su fin que es para lo que los están cuidando".

¡Existen alternativas!

Apuesta por las fibras vegetales (algodón, lino, etc.) y los tejidos sintéticos. Nuevos materiales como el Gore-Tex, el forro polar, la microfibra y otros son una excelente protección contra el frío. No te dejes engañar por el argumento de los peleteros "las pieles sintéticas son contaminantes". La industria textil no contamina más que la del metal, la del cuero o la del papel. En todo caso, deberá ejercerse presión desde el gobierno y asociaciones u organismos medioambientales para que estas industrias contaminen cada vez menos. Nunca puede ser una solución moralmente admisible esclavizar y asesinar a millones de seres vivos para despojarles de su piel.

La Industria del Cuero

Mientras que las pieles van dejando de estar de moda para muchas personas, el cuero sigue siendo una elección popular entre los consumidores .Esto sucede a pesar de que ambos productos provienen de los animales y que es necesario matarlos para obtenerlos.

Muchas personas creen erróneamente que la industria del cuero no se auto perpetua; creen que el comprar zapatos o cinturones de cuero no incrementa la demanda de vacas asesinadas (ya que las vacas son la fuente principal de cuero). Este desafortunado error de los consumidores resulta de la creencia de que el cuero es un simple subproducto de la industria ganadera, industria que mantiene animales en condiciones insanas y abusivas con el fin de obtener carnes y productos derivados.

Asimismo, la industria del cuero genera significativas ganancias y comprando sus productos se la incentiva a producirlos en mayor cantidad. El cuero proviene principalmente de las vacas lecheras que ya no producen cantidades de leche considerables o también de terneros. Cada uno de estos animales viven cruelmente confinados, provistos inadecuadamente de espacio y luz solar.
También están sujetos al transporte, en crueles condiciones, a los mataderos, con un gran número de animales amontonados en un camión que es demasiado pequeño para tantos animales. Además, en muchos casos el ganado no recibe ni agua ni comida durante estos viajes, y muchas vacas mueren antes de llegar a destino.

Los mataderos de India, de donde proviene la mayor cantidad de cuero producido hoy en día, son particularmente crueles. Las vacas se matan cortándoles la garganta, y estas demasiado débiles para caminar hacia su muerte soportan terribles abusos y dolores que les infligen para conseguir que se pongan de pie. El origen de la mayoría de los productos de cuero que se venden en los Estados Unidos es desconocido. Por lo tanto el consumidor no sabrá de donde proviene el cuero que compra, ni sabrá si es de vaca.

También se matan chanchos, caballos, ovejas, cabras e inclusive perros y gatos para obtener cuero. Por esta razón, no hay manera de juzgar el mayor o menor grado de perjuicio y crueldad que acompañan al producto comprado.
En vez de intentar esta práctica de relativismo moral, sería mejor evitar la compra de productos de cuero.

Son muchas las prendas y accesorios que hoy en día se haces sin subproductos animales. Es fácil y posible evitar la compra de productos de cuero, comprando en su lugar los que están hechos de materiales sintéticos o a base de materias primas vegetales.

¿Qué hay de malo en el cuero?

Muchos de los productos de piel se fabrican con despojos provenientes del matadero. Así pues, aunque no se contribuya de forma directa a la destrucción de animales, sí que estaremos contribuyendo a aumentar el margen de beneficios de estos establecimientos. A veces la piel se produce ex profeso, es decir, el animal se cría y se sacrifica exclusivamente para obtener su piel.

Desde un punto de vista medioambiental, convertir la piel de un animal en cuero es una práctica muy contaminante y que requiere mucha energía. Basándonos en la cantidad de energía consumida para la obtención de una unidad del producto, la industria de la piel consume una enorme cantidad de energía, equiparable a la de industrias como la del aluminio, el papel, el acero, el cemento y a las refinerías de petróleo". La producción del cuero requiere un proceso de remojo, curtido, teñido, secado, y acabado. Más del 95% del total del cuero que se produce en EE.UU. está curtido con cromo.

Los efluentes que hay que tratar se originan principalmente en el trabajo de remojo y curtido. Lo más difícil de tratar son los efluentes del proceso de curtido. La U.S. Environmental Protection Agency (agencia americana para la protección del medioambiente) considera peligrosos todos los deshechos que contienen cromo. Muchos otros contaminantes empleados en el proceso de producción de piel están también asociados a riesgos para la salud y para el medioambiente. En lo que respecta a la eliminación de deshechos, podría pensarse que los productos de piel son biodegradables, pero en realidad la función primordial de los agentes de curtido es estabilizar el colágeno y las fibras de proteína para que no lo sean.

No sólo es importante señalar la crueldad del proceso de cría y matanza de los animales por el cuero, además se ha relacionado el procesamiento de cuero con el padecimiento de leucemia en áreas vecinas a las curtiembres. Los empleados en tales empresas deben trabajar con químicos tóxicos como aceites a base de cianuro, derivados de alquitrán, formaldehído, sales minerales, y es alto el índice de cáncer testicular entre estos grupos.

¿Y qué me dicen de la lana?

La mayoría de las personas no sabe que las ovejas criadas para usar su lana son castradas y mutiladas sin anestesia ni analgésicos, para luego ser transportadas por barco en largas travesías, hasta que finalmente son matadas estando plenamente conscientes. Gran parte de la lana que se usa en tapetes y ropa viene de ovejas criadas en Australia y Nueva Zelanda, donde los granjeros las trasquilan sin ningún cuidado, rebanando en ocasiones pedazos de su carne. Las ovejas son seres vivos que sienten dolor, miedo y soledad. Sin embargo, para la industria son meras máquinas de producir lana.

Hay muchas opciones para vestir que no están hechas con piel de animales. Por favor, únete a la moda compasiva y salva a una oveja: no compres lana. Los animales La lana puede ser de borrego, de cabra, de conejo o de antílope tibetano, se llame lana, pashmina o casimir o angora, este material representa enorme daño a los animales. Australia produce el 30% de la lana usada en todo el mundo, explotando a más de 100 millones de ovejas. Evidentemente, un trato humanitario que provea cuidados veterinarios a cada una de estas ovejas no es una prioridad para la industria. Las ovejas criadas en Australia son principalmente merinos, criados específicamente por su piel rugosa y gran cantidad de lana. Este exceso de lana causa a las ovejas muerte por deshidratación debido a que no están acostumbradas a climas calurosos.

Entre los pliegues de su lanuda piel se depositan parásitos e insectos que ponen huevecillos y pueden devorar viva a la oveja. Para prevenir este ataque de pulgas e insectos, los granjeros australianos practican una cruel operación llamada "mulesing" que consiste en colocar a las ovejas boca arriba y atar sus patas entre barras de metal para -
sin anestesia ni analgésicos- cortar trozos de carne del tamaño de un plato, alrededor de su cola. De esta manera las pulgas no se alojarán en la oveja, pues no les gusta la carne viva. Sin embargo, las heridas a veces se infectan y las pulgas atacan de cualquier manera.

Semanas después de haber nacido a las ovejas se les perforan las orejas, se les corta la cola y a los machos se les castra sin anestesia, haciendo una incisión y extrayendo los testículos, o con una liga que les corta la circulación, siendo este es el método más doloroso. Cada año, cientos de ovejas mueren de hambre antes de las 8 semanas, las ovejas adultas mueren por enfermedades, falta de cobijo o negligencia.

Cruel Transporte

Cuando declina la producción de lana y las ovejas no son útiles para la industria, son vendidas al matadero. Esto conlleva al cruel transporte de 6.5 millones de ovejas cada año, desde Australia hasta Medio Oriente y Norte de África. Cerca de 800.000 ovejas salen del Reino Unido y son matadas en el extranjero. Ovejas de Australia y Nueva Zelanda son matadas en el Medio Oriente después de haber padecido semanas o meses de travesía en barcos donde van hacinadas, tienen poca agua y comida y soportan climas extremos.

Muchas ovejas enferman, otras quedan sumidas entre los excrementos y no pueden moverse y otras son aplastadas por ovejas que tratan de alcanzar la poca agua que se les da. La mortalidad a bordo es de un 10 por ciento. Las ovejas enfermas o malheridas son procesadas vivas o lanzadas por la borda para que se las coman los tiburones. En el 2002, 14.500 ovejas murieron de calor en el camino hacia Medio Oriente. Sus cadáveres fueron lanzados por la borda.

Entre agosto y octubre del 2003 más de 50.000 ovejas permanecieron semanas a bordo del barco Cormo Express, cuando el gobierno de Arabia Saudí rechazó aceptarlas porque muchas de ellas estaban enfermas. Después de dos meses a bordo del barco, con poca comida y agua, con temperaturas superiores a los 37 grados, la nación africana de Eritrea las aceptó para sacrificarlas. Cuando las sobrevivientes llegaron a su destino, fueron arrastradas a camiones y posteriormente, degolladas estando plenamente conscientes. En los países musulmanes del Norte de África y de Medio Oriente, el ritual tradicional está exento de regulaciones humanitarias. Algunas ovejas son matadas masivamente, mientras que otras son vendidas y matadas por compradores particulares.

Creencias falsas

Mucha gente cree que trasquilar a las ovejas es bueno para ellas, pues de lo contrario tendrían demasiada lana. Pero sin intervención humana las ovejas producen la suficiente lana para protegerse de las temperaturas extremas, pues ésta les sirve para aislar tanto el frío como el calor. Las ovejas son trasquiladas cada primavera, justo antes de que se deshagan naturalmente de sus abrigos de lana. Para evitar que se pierda la lana, los granjeros han de trasquilar antes de que haga calor, como consecuencia de esto muchas ovejas mueren de frío. A los granjeros se les paga por volumen, no por hora, lo que los obliga a trabajar rápido y sin atender el bienestar de las ovejas. Un testigo reportó: "Los sitios de trasquile son de los más crueles para los animales. he visto a los empleados golpear a las ovejas con el puño hasta que están sangran por la nariz. He visto a ovejas con medio rostro desfigurado."

  • Casimir y otros tipos de lana. El casimir está hecho del pelo de cabras de Cachemira. Las que tienen el pelo "defectuoso" son matadas antes de los dos años de edad. La industria espera que los granjeros maten entre 50 y 80 por ciento de las cabras que no cumplen con los estándares requeridos.
  • Conejos de angora. Estos conejos son atados a una tabla mientras se les corta el pelo. Es inevitable que trozos de carne se vayan con el pelo. Los conejos de angora tienen las patas muy delicadas y el tenerlos en jaulas de alambre les causa úlceras y yagas. Los machos tienen 75 u 80 por ciento menos pelo que las hembras y por eso muchos de los granjeros los matan al nacer.
  • Alpaca. El mercado de la lana de alpaca empezó en los años ochenta, cuando las llamas y alpacas sudamericanas fueron descubiertas por el negocio de las fibras. Hay subsidios para este comercio y los animales se subastan continuamente. Actualmente hay algunos santuarios para estos animales, pues el número de individuos maltratados y explotados va en aumento.
  • Antílope tibetano. El antílope tibetano o chiru es una especie en peligro de extinción y su pelo se usa para hacer chales. El chiru no puede domesticarse y ha de matarse para obtener su lana. Desde 1975 es ilegal poseerlo o venderlo y por ello su venta en el mercado negro puede llegar hasta 15.000€. La población actual de estos animales es de 75.000 ejemplares. En abril del 2000 las autoridades de Gran Bretaña multaron a una compañía por comercio ilegal y posesión de 138 chales equivalentes a 1.000 pieles de antílopes. A pesar de la prohibición de comercializar el chiru en la India, el mercado negro en Londres, Nueva York y Los Ángeles puede pagar hasta 17.000€ por un chal. En tanto 20.000 chirus son matados cada año por su lana, la especie puede extinguirse para el 2011.

Más daños

Además del maltrato causado por la industria de la lana a los animales y el sufrimiento que les provoca, también provocan cambios en el medio ambiente y a otras especies.

  • El medio ambiente: La industria de la lana daña el medio ambiente. Al comprar lana no solamente causamos daño a los animales, sino al agua, al aire y a la tierra. Al comprar ropa alternativa a la lana no sólo ayudamos a los animales sino que preservamos el ecosistema.
  • Cambio climático: Los excrementos generados por los animales contribuyen significativamente al "efecto invernadero". La fermentación de de sus excrementos equivale a un cuarto de las emisiones de metano. En Nueva Zelanda, las emisiones de metano provienen en su mayoría de las ovejas y constituyen más del 90 por ciento de las emisiones causantes del "efecto invernadero" en ese país. En el verano del 2003, el Ministro de Agricultura de Nueva Zelanda, Jim Sutton, el Comisionado para el Cambio Climático, Pete Hodgson y otros miembros del gobierno propusieron poner impuestos a los granjeros por las emisiones de metano, pero el plan no se puso en marcha.
  • Daños a la tierra: En la primera mitad del siglo veinte, la Patagonia argentina se convirtió en la segunda nación productora de lana después de Australia. Debido a la sobre explotación de los pastos la erosión causó desertificación en el 93 por ciento de la tierra y Argentina ya no es un productor importante.
  • Contaminación de las aguas: Las heces fecales de las ovejas contaminan las aguas cercanas a las granjas. Un estudio realizado por el gobierno de Nueva Zelanda en dos granjas de ovejas, encontró contaminación fecal en el agua en niveles que "excedían los estándares sanitarios aprobados en 1994 y que serían adecuados para dar de beber al rebaño." El químico que se usa para evitar parásitos en las ovejas es nocivo para el medio ambiente. En 1995 hubo un derrame accidental -de tan solo una cucharada- del químico llamado pyrethroid cypermethrin, que mató a 1.200 peces del río donde fue vertido.
  • Daños a otras especies: La industria de la lana también daña a otras especies que considera como plagas. Los canguros son considerados una plaga y los dueños de las tierras de cultivo para alimentar a las ovejas pueden eliminarlos sin temor a las repercusiones. El método más frecuente para matar a las crías de canguros es la decapitación o un golpe seco en la cabeza. En Estados Unidos, la población de coyotes es masacrada cada año pues éstos se ven obligados a bajar de las montañas y alimentarse de las ovejas y otros animales criados para el consumo humano.

¿Qué puedes hacer?

La principal manera de ayudar a acabar con este negocio que involucra sufrimiento de miles de animales, es dejar de comprar artículos de lana. Hay materiales duraderos, abrigadores y modernos en todas las tiendas de ropa y que no involucran sufrimiento para los animales. Reparte folletos que informen sobre el maltrato al que se somete a las ovejas y otros animales a los que se les quita la lana. De preferencia hazlo fuera de un centro comercial o de un establecimiento que venda artículos de lana. Escribe a tiendas importantes o centros comerciales que venden artículos de lana, solicitándoles que dejen de apoyar el comercio de la lana. Puedes adjuntar un video sobre el comercio de ovejas.

 

BastaDePieles es una realización de CDA, todos los derechos reservados ©
El material aquí expuesto es de libre difusión para fines educacionales no comerciales
Av. Santa Isabel #384, Santiago, Chile
info@bastadepieles.com